Miedo al miedo
Eso es lo que tengo cuando veo los titulares sobre cómo están cambiando las cosas en el Reino Unido. El hecho de que la policía tiroteara a un hombre sin provocación previa porque lo confundieron con un terrorista creo que es un indicativo de la situación actual de pánico que se vive en Londres, y de la reacción que causa esto entre la población y los agentes del orden.El miedo me entra al pensar que estamos entre la espada y la pared, por un lado, con la economía de explotación que estamos siguiendo vamos a seguir encontrando y motivando grupos terroristas, que a su vez serán financiados por gente con dinero y que siempre estará dispuesta a aprovecharse de las miserias ajenas y utilizarlos para sus propios fines. Esto sin contar con las organizaciones digamos, con fines legítimos y métodos discutibles. Por supuesto, sean del tipo que sean, los medios de comunicación nos los van a vender como el mismísimo demonio, amplificando en mucho sus verdaderos medios y vendiéndonos los atentados como algo que puede sucedernos cualquier día con una probabilidad alta (vale, sí, hay atentados, también hay lotería, si alguien tiene un rato que calcule las probabilidades de una y de otra). A lo que quiero llegar es que esa publicidad que les otorgan los medios de comunicación, además de hacer que se crezcan, permite a los Estados y a demás organizaciones transnacionales afectadas, justificar actos que por lo demás nos parecérían injustificables, e ilegales, y promover leyes y enmiendas que si son anticonstitucionales es porque están en contra del modelo de convivencia que queremos.
Así pues tengo miedo, miedo a que usando el miedo nos vayan metiendo en un redil y nos vayamos conformando con cada vez menos a cambio de seguridad, miedo a que hayan encontrado por fin la herramienta con la que domar al pueblo y mantenerlo alejado del necesario cambio social, miedo del miedo.
